⏱️ 4 min
$932
$1.066
$39.643
$69.542
La primera vuelta electoral fracturó las proyecciones y congeló los mercados. Mientras la política tradicional se desangra en autocrítica, el futuro digital de Chile espera una señal clara para despegar o hundirse en la incertidumbre.
El 17 de noviembre de 2025 no fue un día cualquiera. Los números en las pantallas de los traders contaban una historia de cautela: el dólar se instaló en $932 y la UF en $39.643. Pero la verdadera acción, la que define tendencias de mediano plazo, ocurrió en las urnas. El sorpresivo 26% de Jeannette Jara no fue solo un golpe para su comando; fue un shock de realidad para los mercados que ya habían descontado un escenario distinto.
Esta volatilidad política es el peor enemigo de la innovación financiera. Los capitales de riesgo para fintechs locales se vuelven tímidos, los roadmaps de adopción de CBDC se postergan y la discusión sobre un marco claro para criptoactivos vuelve al último cajón. La incertidumbre es una toxina para la construcción del Chile digital.
- El Dato: La brecha entre las proyecciones de encuestas (30%) y el resultado real (26%) para el oficialismo generó una instantánea revalorización del riesgo país.
- Por qué importa: Esta repreciación del riesgo frena la inversión extranjera en sectores de alta tecnología y empuja a ahorristas hacia activos refugio tradicionales, desincentivando la diversificación hacia activos digitales nacionales.
- Lo que viene: Un balotaje polarizado garantiza semanas de alta volatilidad en el tipo de cambio, presionando al Banco Central y poniendo a prueba la resiliencia de las finanzas descentralizadas (DeFi) locales frente a la tormenta.
Autocrítica Analógica en un Mundo que Exige Respuestas Digitales
Las declaraciones de Sergio Bitar y la senadora Sepúlveda retratan a una coalición que busca respuestas en el manual político del siglo XX. Hablan de "conectar con las familias" y de "meditación profunda", mientras el votante de Franco Parisi "“un actor clave en este nuevo tablero"“ probablemente exige soluciones concretas sobre inclusión financiera, burocracia digital y soberanía económica a través de la tecnología.
El comando de Jara busca desesperadamente ese voto. Pero capturarlo requiere más que promesas de estabilidad democrática. Exige una visión tangible del futuro económico, donde la blockchain para transparencia estatal, el impulso a startups fintech y la educación financiera digital no sean eslóganes, sino pilares de gobierno. Kast, por su lado, carga con el estigma de la ortodoxia extrema, generando dudas sobre su apertura a las disrupciones financieras que ya están aquí.
"En esta era, la confianza de los mercados no se gana solo con discursos de unidad, sino con roadmaps tecnológicos creíbles. Un peso digital estable necesita un país políticamente estable, y hoy Chile tiene un déficit preocupante de ambas cosas."
Su Cartera en la Encrucijada: ¿Refugio en Dólares o Oportunidad en Digital?
Para el ciudadano de a pie, este drama se traduce en decisiones inmediatas. La presión sobre el peso chileno es real y el dólar a $932 es solo un primer acto. Un balotaje ajustado puede fácilmente probar la resistencia psicológica de los $950. Esta dinámica clásica, sin embargo, oculta la verdadera disyuntiva moderna.
La coyuntura obliga a una estrategia dual: cubrirse de la volatilidad short-term con instrumentos tradicionales, pero con la mirada puesta en el largo plazo digital. ¿Aprovechará el próximo gobierno para impulsar una Ley Fintech robusta que convierta a Santiago en un hub regional? ¿O enterrará la innovación bajo el peso de la polarización? Las wallets de criptoactivos y las plataformas de inversión en startups locales están a la espera de esa respuesta. El verdadero costo de la incertidumbre no se mide solo en pesos por dólar, sino en años perdidos en la carrera hacia la economía del futuro. ¿Estamos dispuestos a pagarlo?